Lo dejaron en tierra por papeles y nadie vio lo que firmó

puesto en su palma antes del entierro. Afuera, un avión empezaba a rodar. Adentro, una puerta acababa de abrirse a tiempo para alguien que no tenía acciones, ni abogados, ni una firma capaz de hacer caer mercados.\n\nEso, pensó Malik, era lo único que importaba de verdad.\n\nSe quedó mirando hasta que la manga quedó vacía y la luz fría del terminal se volvió, por un instante, casi amable.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *