de que me sentara.
—Qué.
—Que nunca más vas a aceptar el fondo cuando el lugar al frente también es tuyo.
No le prometí con palabras.
Me senté.
Y por primera vez en muchos años, nadie me pidió que me hiciera a un lado.
de que me sentara.
—Qué.
—Que nunca más vas a aceptar el fondo cuando el lugar al frente también es tuyo.
No le prometí con palabras.
Me senté.
Y por primera vez en muchos años, nadie me pidió que me hiciera a un lado.