La Culparon Del Collar, Pero La Joya Guardaba Su Ruina

con la frente alta, la mano ya cicatrizada y el rostro tranquilo. Afuera, la lluvia de aquella noche había dado paso a un sol limpio.

Un reportero la esperaba junto a la reja.

—Señora Duarte, ¿qué siente al recuperar todo lo que le quitaron?

Inés pensó un momento.

Luego respondió:

—No recuperé todo. Recuperé algo más importante.

—¿Qué cosa?

Ella miró la casa donde una vez le pidieron arrodillarse.

—Mi nombre, sin pedir permiso para llevarlo.

Y siguió caminando.

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